sábado, 2 de abril de 2011

Droga de Abril


Hola, tengo la desesperada necesidad de confesarte que eres como una droga, eres, fuiste, serás, jamás crei que personas estuvieran destinados a amarse para siempre, pero luego te vi con ella, eran como magnates, o algo muy parecido, jamás te ame demasiado, pero sufrí como si te comieras mi arteria Aorta, aceleraste mi corazón tantas veces como no creíste posible, porque, jamás lo creíste, jamás me viste, jamás te ame. Existen millones de caprichos existenciales, y tu definitivamente fuiste el mío, eras la mezcla exacta de una isla virgen y olor a te, eres como una parte tan perdida del universo, y eres una parte de mi, eres la droga más enfermiza que he conocido, y espero conocer otra mejor, otra que pueda aspirar y volar con ella, no quiero volver a ser mendigo y tu pan de estante, no quiero volver a ser arena mientras juegas con sirenas, pero no puedo evitar sentir un poco de lo que sientes, ya no es amor, ya no es necesidad, y definitivamente ya no es costumbre, ya no te nombro, ya no te pienso, ya te he olvidado, pero la música palpante y resonante en mis oídos me traslada directamente a tu jovial cuerpo, a tu estúpido cerebro, a tu testarudo razonamiento, eres la droga más externa que jamás he experimentado, eres vodka en abril, eres aceite en verano, eres mi falda de invierno, no eres nada especial ni nada importante, pero sé que en mi laberinto mental estarás ahí, algún momento rondando… Expectante.

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